歌词
Arden todos los recuerdos de tanto rozar en su cabeza,
Reza a la estrella más vieja que deje de alumbrar
El camino de vuelta al hogar.
Sigue preso de la borrachera que urdió sin querer, querer quisiera,
Pues el delito se hizo mito de tanto sucumbir,
Bendito el arte de reincidir.
Ruge el fogueo en su fuego a discreción,
Por dentro no hay refugio para tanta procesión
Cae el telón, besa el suelo y no hay dolor.
Sigue al desastre como el dolor sigue al placer.
¿Quién piensa en perder cuando va ganando?
Ronda erguido aún estando herido,
Pone en barbecho las heridas que no quiere curar,
Su rebeldía está en recordar.
Siempre veo el vaso medio vacío,
Sangre caliente, pero de trago frío,
Cosiendo los retales con hilos de vicio,
Una vida al borde del precipicio.
Siento atracción por el vértigo de la adicción,
La evasión a un teatro de ficción,
Perdiendo el juicio contra la razón
Condenado a vivir siempre bajo esta desazón.
Entro en acción con litros, tragos cortos, largos,
Sorbos amargos que me llevan al letargo,
Juro en hebreo, ebrio de nuevo,
Vuelvo a beber sobre mojado en este suelo.
Y ahora que vuelvo a ser consciente de ello,
Mirándome al espejo, ese no era yo.
Ruge el fogueo en su fuego a discreción,
Por dentro no hay refugio para tanta procesión
Muerde el anzuelo, besa el suelo y no hay dolor.
Sigue al desastre como el dolor sigue al placer.
¿Quién piensa en perder cuando va ganando?
Sigue al desastre como el dolor sigue al placer.
¿Quién piensa en perder cuando va ganando?